Mis estudios que me autorealizo han mostrado datos sorprendentes.
He descubierto que tengo un mundo dentro de mi cabeza
O tal vez dos
En ese mundo hay un Alfredo prima, y una Sara prima, y un Mario prima, y chocolates
En ese mundo también hay muchos colores revueltos
Cada uno con una combinación distinta,
Uno, y otro.
En ese mundo hay mujeres enanas gruñonas que no dejan dormir
Y sueños que se levantan de madrugada.
En ese mundo vive la quinta sinfonía de Beethoven atrapada en un jarrón de vidrio.
En ese mundo
Hay una necesidad constante de escribir, y en ese mundo los poetas se revisten de ecuaciones.
Todos tienen un picnic a las seis, los ladrones, las viejitas que cruzan calles, los perros policías, las estatuas y los miedos disfrazados de gabardinas
En ese mundo los caballos corren en el cielo, y el cielo es finito,
Tan finito
Como la cantidad de arena en el mar, un mar de azules extraños
Azul-violeta, azul rojizo, azul amarilloso blanco.
De ese mundo sale la poesía que llama a la puerta (la mía)
Y al abrir me pide infaliblemente que la escriba
No me deja en paz hasta que lo hago, pero,
He de aclarar que cada segundo en el cual me tarde
Ella agoniza
Y no vuelve a ser la misma
¡Como quisiera vivir siempre con una pluma pegada a mi mano y un papel bajo el brazo!
Nunca avisa la musa cuando irá a saludarte,
Siempre llega inesperadamente
Hubo hace tiempo
Algunos poetas que buscaban drogas naturales para que llegara la musa a sus oídos
Después inventaron las drogas artificiales, como los fuegos pirotécnicos
Pero al final
Estoy convencido
Que la inspiración es azarosa
Y llega
Y te busca en cada rincón del mundo que vive en tu cabeza
Y te encuentra
Creo que nos llevamos bien ya que a menudo me visita
En mi cabeza hay un mundo donde los negros juegan damas con lo blancos,
Donde hablar de la equidad es un asunto ya erradicado.
Hay veces que hay ratones con manchas solares
Y remolinos de hojas de otoño.
En ese mundo no existe el mejor matemático,
Y la mujer perfectamente imperfecta.
En ese mundo existen poemas danzando
Y crepúsculos pausados.
Y los gatos
Dejan de maullar con un control remoto, que todavía no he encontrado.
Los meses no pasan, no existen, el tiempo se disloca, y yo….
Yo solo observo desde afuera todas las locuras que hacen los de adentro….
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