Tengo muchas ganas de llorar,
Pero no con ese llanto lastimero de tristeza,
Ni con ese llanto de pereza, o de desamor,
Tengo ganas de llorar para liberarme
Para limpiar mi alma y respirar
Llorar mucho tiempo, horas, días si es necesario,
Llorarlo todo, llorar escusados, demonios, alacranes y sábanas.
Llorar capitales, traumas inconscientes, llorar capitalismos y desdenes,
Que se pudran los naranjos, no me interesa,
Que flaquee la torre Eiffel, o caiga un huracán sobre las antillas,
Me vale un sorbete, me tiene sin importancia alguna.
Esto de llorar es divertido, ¿que más da el perder la cordura en un manojo de lágrimas?
Tengo el vago presentimiento de que necesito exilio,
Soledad, que llenas mis pulmones con tu rubor morado,
Caudal interno de las aguas puras expropiadas,
Agua airada en las pompas volátiles y lúgubres,
Ansiedad de sentirme desdichado
Para saborear que mi pesar esta sofocado,
Y es que mi vida perece inmóvil
Desde hae seis meses: ¡parado!
No hay comentarios:
Publicar un comentario